• Un trabajo para Alberto

    Había un chico que vivía en Hickory Creek. Se llamaba Alberto. Era alto y rubio, y tenía pelo corto y ojos castaños. Un día, Alberto le dijo a su mamá, “Mamá, necesito un Nintendo Switch.”

    Su mamá preguntó, “¿Necesitas?” 

    Alberto respondió, “Bueno, no necesito exactamente, pero me gustaría mucho tener un Nintendo Switch.”

    La mamá dijo, “Está bien.”

    Alberto estaba muy contento, porque pensaba que su mamá le va a dar un Nintendo Switch. preguntó, “¿Me compras uno?”

    Ella contestó, “No. Si quieres un Nintendo Switch, debes trabajar y comprar uno con tu dinero.”

    Alberto estaba triste, porque no le gustaba trabajar. No le gustaba hacer la tarea. Le gustaba jugar, y charlar, y pasar un rato con los amigos. Pero quería un Nintendo Switch, y sabía que tenía que buscar un trabajo para poder comprar uno. 

    Alberto miró en el internet para ver dónde había trabajo, y fue a McDonald's. Una chica trabajaba en McDonald’s. Ella era alta y morena, y tenía pelo largo. Ella vio a Alberto y le dijo, “Hola. ¿Qué quieres?”

    Alberto le dijo, “Estoy buscando trabajo. ¿Hay trabajo aquí?”

    La chica dijo, “Me llamo Beatriz. ¿Cómo te llamas?”

    Alberto contestó, “Me llamo Alberto, y pienso que me gustaría trabajar aquí.”

    La chica respondió, “Muy bien. Hay trabajo si puedes trabajar de las once de la mañana a la una de la tarde, los días lunes a jueves.”

    Alberto dijo, “¿No hay otra hora? Soy estudiante, y tengo clases al mediodía.”

    La chica dijo, “Lo siento. No hay otro trabajo.”

    Alberto salió de McDonald’s y fue a Wal-Mart. Un chico trabajaba en Wal-Mart. Él era bajo y pelirrojo. Le preguntó a Alberto, “¿Qué necesitas?”

    Alberto contestó, “Necesito un trabajo, y quiero preguntar si puedo trabajar aquí. ¿Hay trabajo?”

    El chico dijo, “Sí, hay trabajo si puedes trabajar de las diez de la mañana a las dos, los días miércoles a sábado.”

    Alberto dijo, “Voy a la escuela, y tengo clases. ¿No hay otra hora de trabajo?”

    El chico dijo, “Sí. También necesito un chico de las cuatro a las siete de la mañana. ¿Quieres trabajar temprano por la mañana?”

    A Alberto no le gustaba la idea de trabajar a las cuatro de la mañana. Le gustaría más dormir. Le dijo al chico, “Lo siento. No puedo trabajar temprano por la mañana.” Salió de Wal-Mart y pensó, “¿Adónde puedo ir ahora?” Fue a Best Buy. Cuando llegó a Best Buy, miró para ver con quién podía hablar. Alberto vio a una chica bonita. Era baja, y su pelo era corto y castaño.

    La chica vio a Alberto y le dijo, “Bienvenido a Best Buy. ¿Cómo te puedo ayudar?”

    Alberto respondió, “Me llamo Alberto, y quiero trabajar. ¿Hay trabajo en Best Buy?”

    La chica contestó, “Sí, hay trabajo, si puedes trabajar de las cinco de la tarde a las ocho. ¿Quieres trabajar aquí?”

    Alberto pensaba, “A las cinco de la tarde me gusta charlar con mis amigos y jugar videojuegos. Si trabajo por la tarde, ¿cómo voy a poder pasar un rato con mis amigos? Pero si no trabajo, ¿cómo voy a poder comprar un Nintendo Switch? ¿Qué voy a hacer?”